Aunque parezca mentira, buscar un espacio de juego para que nuestros bebés jueguen y se muevan con total libertad se torna a veces inmensamente complicado. Se requiere de un espacio seguro, adaptado a sus capacidades, con material apropiado que pueda utilizar sin tener miedo de que se lo trague, de que se haga daño; ya sea al aire libre o bajo techo.