Realizar las tareas domésticas y, además, cuidar de un bebé o niño pequeño que ya se desplaza resulta muy complicado. Más de una familia decide colocar a la niña en su cochecito, hamaca o parque con algún juguete, o ante la tele para que esté más tranquilo mientras se realizan las tareas de la casa; pero, por desgracia y aunque se haga mucho, esto va en detrimento del desarrollo integral del niño o niña.

Una alternativa sería pedir ayuda para las labores domésticas, compartir ambas actividades con otros miembros de la familia, o simplemente, no hacerlas o hacerlas en otro momento. Pero, a veces, ni unas ni otras son posibles, sin entrar a valorar los motivos que nos lleven a considerar la urgencia de la tarea a realizar y no el cuidado y atención de nuestro niño o bebé.