Acariciar, abrazar, besar, tocar, dar un masaje, pasar la mano, hacer cosquillas, frotar, palmear, apretar, mecer: muchas maneras diferentes de entrar en contacto con otra piel, de hacernos sentir y de sentir a otra persona. Necesidad, placer, comunicación, expresión de sentimientos,  conocimiento del entorno, de la otra persona, de nosotros mismos, razones para no dejar de tocar, de tocarnos, de sentir la piel como un aliado de nuestros sentidos, de nuestro yo.

Aún así, en ocasiones se priva a los bebés y a los ya no tanto de estas sensaciones, de estos estímulos; por malos consejos, por miedos, por prejuicios, por no escuchar nuestras necesidades y sentimientos.