La oferta de juguetes actual es extensa y muy variada. Cada familia establece sus criterios de selección y ofrece a sus hijos los que considera apropiados. Pero no sólo deberíamos proporcionarles juguetes para que desarrollen sus juego.

Es bien sabido que los niños pueden llegar a jugar con casi cualquier cosa y existe mucho material que aporta imaginación, creatividad, soluciones a los juegos que muchos juguetes no ofrecen. Objetos comunes y con muchas otras múltiples utilidades y finalidades que en manos de un niño pueden convertirse en un versátil elemento de juego.

Niños jugando con telas

¿Qué otras cosas ofrecer?

Después de varios años viendo jugar a mis hijas y a muchos otros niños en las salas de psicomotricidad, creo que un material que nunca debe faltar en un cuarto de juego es las telas:  de colores variados, de tamaños diversos, de texturas diferentes. Este es un material que puede utilizarse mucho una vez que está ahí. Además, los niños las adoran.

Las telas tienen varias ventajas, además de su uso abierto, que seguro muchos padres y madres sabrán valorar. Son fáciles de recoger; las doblas, las pones en una caja y ya está: todo recogido. Son ligeras, casi irrompibles y lavables, lo que hace que puedan llevarse de aquí para allá sin ningún peligro ni preocupación. No hace falta un manual de instrucciones para utilizarlas, aunque sí a veces nuestra ayuda para colocarlas como quieren, según la edad del niño.

¿A qué se puede jugar con las telas?

Muchos de los juegos no necesitan grandes explicaciones, basta una pequeña demostración. Otros seguro que surgen solo al tener el material cerca. Aquí te dejo una lista de algunas actividades que pueden desarrollarse con las telas. La edad del niño es importante en la elección del juego.

Estimular el sentido del tacto

Caja de telas de variadas texturas.

Fuente: montessorivivo.com

Cada tela ofrece una sensación diferente. Agrupa unas cuantas de texturas variadas y déjalas a su alcance para que pueda acceder a ellas y tocarlas libremente. Puedes ponerlas a pares para que las pueda emparejar ya sea por colores o por texturas. También puedes esconderlas en una bolsa oscura y adivinar cuál es por el tacto. La edad del niño te dirá qué versión del juego puedes utilizar.

Meter y sacar de un contenedor

juego_de_bebe_con_telas_y_contenedor

Fuente: Examiner.com – Jelena Anderson

A partir de los diez meses, más o menos, los niños se extasían en el juego de meter y sacar objetos de un contenedor. Puedes utilizar cortes de telas de pequeño tamaño e introducirlos en una pelota de agarre fácil o un contenedor con orificios por los que pueda extraer y volver a introducir los cortes de tela. Este juego le permite trabajar la motricidad fina, que más adelante le ayudará en la escritura y otras actividades de precisión con la mano.

Esconder y esconderse

Para favorecer la adquisición de la noción de permanencia del objeto podemos realizar el juego de esconderse o esconder objetos bajo las telas. Basta con colocarla por delante de su cara o la nuestra y retirarla en un sólo movimiento para provocar una reacción de diversión en el niño. Si la tela es grande, puede esconderse totalmente bajo ella. Dependiendo de la edad del niño, la acción de esconder deberá ser percibida o no. Seguro que él también querrá participar una vez ha captado la dinámica del juego.

Balancear y arrastrar

Esta opción de juego requiere un poco de ayuda y una tela grande y resistente, pero de seguro se divertirá.  Un adulto por cada lado de la tela para balancear o solo uno por uno de sus extremos para tirar de ella. En esta segunda opción, puede intervenir otro niño, lo que también le ayudará a ajustar su fuerza para tirar de la tela. Estos juegos estimulan la percepción vestibular y propioceptiva. Ambos sentidos, si están correctamente desarrollados, permiten al niño sentirse confiado para realizar cualquier movimiento, así como ejecutarlo con control y de manera adaptada a las circunstancias.

Tapar, envolver

En torno a los dos años aparece el juego simbólico, hacer como si. En un inicio el niño representa acciones de su día a día sobre un muñeco u otro niño: bañar al bebé, darle de comer, acostarlo a dormir, llevarlo de paseo, al médico. Tanto en este comienzo como en los siguientes estadios de este juego, las telas adquieren un papel bastante activo y  abierto: una mantita, un mantel para una mesa, una toalla, un pañal, un portabebés…Su utilidad es casi infinita. (Mi hija pequeña utiliza una tela para simbolizar el agua con la que baña a un caballo, o sea, yo.)

Disfrazarse

Niños disfrazados con telas de colores.

Fuente: Alupe

En el juego simbólico encontramos el disfraz como elemento que transporta al niño a la fantasía del papel representado. Cada disfraz desarrolla una historia, ya sean los genéricos de pirata o de india, o los de personajes como Hulk o Elsa. Todos, en general, fomentan la imaginación. Sin embargo, una tela puede ser lo mismo vestido, capa, turbante, pelo…se ajusta al papel que quiera interpretar el niño, sin limitarle, y activa su creatividad para completar los detalles que faltan en el atuendo.

 Construir y marcar espacios

Niños jugando en construcción

Fuente: Sarah’s Silks

Una casa, una tienda de campaña, una cueva, un castillo son algunas de las construcciones que se pueden hacer ayudados por las telas y algún otro objeto casero como una silla o dos muebles cercanos. Pero a veces no hacen falta ni siquiera las paredes. Una tela en el suelo puede ser una habitación, una piscina, la playa, mi zona, la tuya…Delimitar, construir, diseñar, etapas del desarrollo de la noción de espacio en los niños.

Te animo a que utilices las telas de alguna de estas formas o de cualquier otra que surja. No defraudan nunca y divierten muchísimo.

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Nurieta

Hace 3 años

Las telas! Que gran idea! Nunca había pensado en todas las posibilidades que tienen. Seguiré tu muy cuidado blog porque tengo la impresión de que voy a aprender muchísimo. Gracias por compartir todos tus conocimientos y experiencia. Nurieta

La Isla de Ludo

Hace 3 años

Gracias, Nurieta. Me alegro poderte dar ideas.

Lídice Vidal

Hace 3 años

¡Con qué poco se puede hacer mucho! Me encanta esta entrada, sobre todo porque si no tienes niños pequeños en casa y de pronto desembarcan tus sobrinos, o los amigos con sus hijos, tienes diversión asegurada con los pareos, fulares y otras telas que puedan aparecer por casa :-).

La Isla de Ludo

Hace 3 años

Muchas gracias, Lilo. Es cierto, con los niños no hace falta mucho para que pasen un buen rato de juego.

La Isla de Ludo

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