Realizar las tareas domésticas y, además, cuidar de un bebé o niño pequeño que ya se desplaza resulta muy complicado. Más de una familia decide colocar a la niña en su cochecito, hamaca o parque con algún juguete, o ante la tele para que esté más tranquilo mientras se realizan las tareas de la casa; pero, por desgracia y aunque se haga mucho, esto va en detrimento del desarrollo integral del niño o niña.

Una alternativa sería pedir ayuda para las labores domésticas, compartir ambas actividades con otros miembros de la familia, o simplemente, no hacerlas o hacerlas en otro momento. Pero, a veces, ni unas ni otras son posibles, sin entrar a valorar los motivos que nos lleven a considerar la urgencia de la tarea a realizar y no el cuidado y atención de nuestro niño o bebé.

Trabajos de casa y cuidados del bebé

Fuente: workingmother.com

¿Otra solución?

Durante los tres primeros años, los niños no necesitan que juguemos con ellos todo el rato. De hecho hacen muchos de sus juegos solos pues aún no tienen la capacidad para compartir y relacionarse en él; sin olvidar, que gran parte del mismo es exploración de los objetos y juguetes que tienen: aprender para qué sirven, cómo funcionan, qué pueden hacer con ellos. Pero sí que les encanta que les acompañemos y que les observemos, nuestra presencia es necesaria.

Habilitar un espacio seguro cerca de donde vamos a trabajar es una solución que podría permitirle jugar tranquilamente mientras la observas y respondes a sus reclamos de atención. Si la tarea que realizas puede resultar dañina para ella como, por ejemplo, planchar o cocinar, puedes colocar objetos a forma de valla para que no se acerque demasiado pero siga viéndote y comunicándose contigo.

Idea…

Bebé dentro de una maleta

Fuente: Turkiis

Toma una maleta y llénala de objetos de uso cotidiano, incluyendo ropas, zapatos limpios, botes, bolsitas con más cosas dentro… son muchos los objetos que puedes utilizar de casa que no sean peligrosos para la niña. Ábrele la maleta y deja que explore y juegue a gusto.

La maleta en sí es también un objeto a explorar pues le permitirá meterse dentro y salir, esconderse, cerrar y abrir la tapa, jugar con la cremallera. Si no está muy pesada, podrá vaciarla y llenarla con los objetos todas las veces que desee, cerrarla y arrastrarla por la habitación.

Tu mirada bastará para que ella se quede tranquila jugando y explorando, a veces ni siquiera hacen falta palabras, ella sabe que estás ahí y eso le da seguridad. Evita poner la televisión, sólo interferirá en su juego y en tu compañía.

No olvides acercarte a la niña para avisarle cuándo estás terminando, si es que su juego va a terminar a la par que tu trabajo. Esto le permitirá ir anticipando que su juego va a concluir. Puede ser que, incluso así, necesite unos minutos más. Ten paciencia, sus ritmos no son los tuyos.

También recuerda que recoger es difícil para ella (al fin y al cabo, llenar y vaciar es un juego), así que, al finalizar tu trabajo, dedícale unos minutos a recoger los objetos, cerrar la maleta y colocarla en su lugar.

Acompaña a tus hijos e hijas en sus juegos, les estarás ayudando a alcanzar lo mejor de sí mismos.

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